GMMP 2020

POR: GMMP-WACC GLOBAL

El Proyecto de Monitoreo Mundial de Medios, GMMP, por sus siglas en inglés, es la iniciativa más grande en el mundo, en el tema de investigación e incidencia para igualdad de género en los medios de comunicación.

La investigación consiste en un día de monitoreo que observa los medios de comunicación en más de cien países en todo el mundo. Los hallazgos de la investigación se aplican a procesos de capacitación, conocimiento, promoción de las políticas con respecto a los medios de comunicación, y otras acciones para fomentar el cambio.

El reporte del GMMP se ha convertido en una de las fuentes de información más respetadas y citadas en el mundo el en tema de  género y medios de comunicación.

Manos voluntarias son las que hacen posible el GMMP, sin su dedicación y esfuerzo el trabajo del GMMP no sería posible.

La idea del GMMP nació en 1994 durante la conferencia de “Comunicación y empoderamiento de las mujeres” realizada en Bangkok, organizada por la WACC y dos redes internacionales de comunicación feminista: ISIS- Manila y el Centro Internacional Tribuna de las Mujeres, con sede en Nueva York. Las participantes en la conferencia acordaron que era necesario entender la situación y la imagen de las mujeres en los medios y propusieron realizar el monitoreo de medios como estrategia para la obtención de datos en este tema.

El primer GMMP tuvo lugar en enero de 1995, sus resultados fueron publicados más tarde el mismo año en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, en Beijing.  Desde entonces, se ha realizado el GMMP una vez cada 5 años. El próximo está programado para 2020, a solo unas semanas de hoy.

Quizás nos preguntemos por qué enfocarnos en los medios de comunicación?. En primer lugar, las noticias, tradicionalmente consideradas como objetivas, son una importante fuente y modelador de la cultura.  La cultura influye en las relaciones de género en la sociedad, en las expectativas de masculinidad y feminidad, y en el significado de ser mujer u hombre en un contexto cultural dado. En la era actual, los medios de comunicación influyen en la comprensión y el tratamiento de las minorías de género. Los medios de comunicación se convierten en docentes capaces de influir en las prácticas basadas en la discriminación y desigualdad de género. El GMMP proporciona una información que revela las áreas en las que los medios de comunicación deben ser responsables ante la mitad de sus audiencias.

En segundo lugar, monitoreamos los medios para crear conciencia sobre la desigualdad de género y la falta de representación de las mujeres en los medios de comunicación. Esto es importante porque los resultados proporcionan la evidencia necesaria para apoyar acciones como el desarrollo profesional de los medios de comunicación desde una perspectiva de género y la promoción de la adopción de políticas de género en las organizaciones de mediáticas. Debido a que el GMMP incluye el apoyo de decenas de miles de personas voluntarias en todo el mundo, el proceso desarrolla habilidades críticas de investigación a escala mundial y ayuda para el desarrollo de la conciencia y en nivel interpersonal.

El enfoque de género del GMMP analiza varios niveles del proceso de creación de noticias. Considera quién está informando qué tipos de noticias, la desagregación por género de las fuentes que brindan la opinión de personas expertas, si las narrativas desafían claramente los estereotipos de género o resaltan los problemas de desigualdad de género. Queremos analizar tantas dimensiones de género del contenido de las noticias como sea posible para descubrir las formas en las que los medios de comunicación construyen la opinión pública a partir de las relaciones de poder basadas en la construcción de género.

Finalmente, el GMMP subraya el poder de los medios de comunicación y reflexiona en la responsabilidad que tienen para presentar contenido ético.  La comprensión del mundo que tienen las audiencias está en gran medida dictada por quienes crean el contenido de los medios de comunicación. Es importante que los medios de comunicación sean responsables y observen la ética que guía a la profesión según lo estipulado en los códigos y directrices de la industria.  Al mismo tiempo, la acción del GMMP de dotar al público de habilidades críticas de lectura en los medios ayuda a aprender cómo separar los hechos de la ficción, el mito de la realidad.

Los resultados del GMMP de 2015 revelan qué tan lento ha sido el progreso hacía la igualdad de género.

En 2015, las mujeres fueron solo el 24% de las personas escuchadas, leídas, vistas en el periódico, televisión y noticias de radio, un porcentaje igual al GMMP 2010.  En dos décadas, el marcador de paridad se ha movido en solo 7 puntos. A este ritmo, tomará otros tres cuartos de siglo alcanzar la igualdad numérica de género si todas las cosas permanecen como hasta ahora.

La brecha de género es actualmente más estrecha en historias sobre ciencia y salud y más grande en noticias políticas. De hecho, las mujeres son tres puntos menos visibles en las noticias políticas ahora que hace cinco años.

Las mujeres como periodistas están más presentes en el radio, un 41%, y menos en la prensa escrita, 35%. En diez años, la cuota de mujeres periodistas ha bajado en radio y televisión con 4 puntos. 

Hay una diferencia de género significativa en la selección de fuentes por parte de mujeres y hombres reporteros. El 29% de los temas de noticias en las historias reportadas por mujeres periodistas son mujeres, en comparación con el 26% por los periodistas varones. Los datos dan cuenta de la continuación de un patrón observado por primera vez en 2000 cuando los porcentajes eran del 24% y del 18%, respectivamente. Sin embargo, la brecha de género en la selección de las personas entrevistadas parece haberse reducido con el tiempo, lo que implica que los patrones en la selección de fuentes por parte de periodistas mujeres y hombres reflejan cada vez más la realidad.

Solo 4% de las noticias desafían claramente los estereotipos de género, un cambio de un punto desde 2005.  Esto implica que los estereotipos de género se han mantenido sólidamente en los medios de comunicación durante la última década. En 10 años no se ha notado ningún progreso en la proporción de noticias sobre política que desafían claramente estereotipos de género; por su parte, la cantidad de noticias sociales y legales ve incrementado el uso de estereotipos de género.

Hasta ahora, equipos en más de 120 países se han inscrito para el GMMP de 2020. Los puntos rojos muestran los países en los que existe un/a coordinador/a, organizaciones/individuales responsables de reunir voluntarios, asegurar que tengan capacitación y que puedan participar efectivamente en el monitoreo global. Necesitamos equipos coordinadores para otros 70 países, y en los países que ya tienen coordinaciones, siempre se necesitan más personas voluntarias. El voluntariado no tiene nada que perder y todo para ganar: aprenden a aplicar el enfoque de género para analizar contenido de los mensajes en los medios, y quienes han participado dicen que ahora consumen los medios con una perspectiva completamente diferente.  Los monitores y monitoras se convierten en parte de la comunidad de las activistas, profesionales de los medios, e investigadores o investigadoras con nuevas oportunidades de establecer contactos y expandir sus mentes.

Y obtenemos los datos necesarios para incrementar nuestra comprensión y agudizar el análisis para que las intervenciones sean más precisas, más efectivas y correctas.

Qué hay de nuevo en el 2020?

Posibilidad de hacer un monitoreo corto, de forma que quienes no tienen tiempo o manera para hacer el monitoreo completo también puedan participar.

La invitación a hacer preguntas al GMMP desde la realidad de cada país.

El GMMP después de 25 años continúa creando, innovando e invitando a cambiar.

Así es que bienvenidas y bienvenidos al GMMP 2020. La herramienta de análisis para la transformación de la comunicación en el mundo.

De privilegios y aliados

Es necesario romper la lógica del sistema capitalista cuya alianza con el patriarcado es consustancial. Por lo tanto un primer elemento en este tema es darle valor a ese trabajo al cual el sistema no le da valor: La casa. Qué hacer para darle valor?, comencemos por cambiar nuestro lenguaje cuando nos referimos a ese trabajo, no es cualquier trabajo es EL trabajo con mayúsculas, que permite que toda la sociedad funcione.

De privilegios y aliados 21.11.2020

Por: Sandra López. GAMMA

Buenas tardes

Esta es una de aquellas excepcionales situaciones en las que el nombre del evento podría no requerir el uso de lenguaje en masculino y femenino; sin embargo, creo necesario afirmar que en la segunda parte del nombre aún es necesario hablar de alianzas; porque el movimiento de mujeres no necesita solamente aliados, sino también aliadas; y después de haber escuchado varios discursos de autoridades en la ciudad en estos días de activismo, estoy más segura todavía de que necesitamos de aliados y de aliadas…

El movimiento feminista necesita alianzas, porque no todas las mujeres somos feministas, y porque claro, necesitamos de manera totalmente urgente juntar a los hombres en esta causa que es social, y que va más allá de mujeres u hombres, pues tiene que ver con el futuro de la especie humana en el planeta.

Pero no es mi intención quedarme en este análisis de género en el lenguaje.

Así es que sin más preámbulos hablemos de los privilegios, para luego pasar a los aliados.

Yo no comparto la afirmación de que con el machismo pierden mujeres y hombres; sobre todo, no estoy de acuerdo en que la pérdida sea igual para unas y para otros. Definitivamente y como pretendo sustentar, las mujeres y con mucha distancia, pierden mucho más que los hombres, no es otro el origen de la palabra patriarcado que significa el imperio o predominio del patriarca, es decir, de los hombres.

Unas pocas cifras permitirán sostener lo planteado[1]:

Las mujeres somos el 51% de la población en el mundo; un 70% de esas mujeres en el mundo están en situación de pobreza.

Del total de presidencias en el mundo, en la actualidad, solamente un 9% están ocupadas por mujeres; y en los parlamentos, representamos únicamente el 24%.

En la historia ha habido 56 primeras ministras o presidentas de aproximadamente 4.000, sin contar reyes, emperadores y otros monarcas.

Somos 6 de cada 10 estudiantes son universitarias, 3 de cada 10 docentes,  1 de cada 10 autoridades y 1 de cada 10 investigadores/as.

13% de presidencias de empresas ecuatorianas son ocupadas por mujeres.

En Ecuador, las mujeres trabajan 17 horas más por semana que los hombres; en el ámbito urbano 23 horas en el área rural.

Globalmente, los salarios de las mujeres son un 20% más bajos que los de los hombres por exactamente el mismo trabajo.

Las mujeres y las niñas son responsables de recolectar el agua en el 80% de los hogares que no tienen agua corriente.

El cambio climático tiene un impacto desproporcionado en las mujeres, las niñas y los niños, dado que es 14 veces más probable que fallezcan durante un desastre que los hombres.

En el mundo, la violencia de género mata más mujeres que el cáncer, la malaria, los accidentes de tráfico, el paludismo y todas las guerras juntas.

4 mil millones de dólares es el costo mundial de la violencia hacia las mujeres; representa el 5,2 del PIB mundial.

15 millones de niñas y adolescentes en el mundo, han sufrido violaciones.

Según la última encuesta de violencia contra las mujeres en el Ecuador, presentada el día 25 de noviembre pasado, 65 mujeres de cada 100 han experimentado algún tipo de violencia de alguno de los distintos ámbitos de la misma, a lo largo de su vida. (En la encuesta pasada se hablaba de 60)

En el caso del Azuay, la cifra se ha elevado considerablemente desde la medición anterior en el año 2011. 79 mujeres de cada 100 mujeres; es decir, casi 8 de cada 10 sufren violencia. Siendo el Azuay, la provincia donde más violencia se percibe.

4 de cada 10 mujeres han sufrido violencia física y 3 de cada 10 violencia sexual.

En el Ecuador, hay un femicidio cada tres días.

En Latinoamérica 7 de cada 10 mujeres han sufrido abuso sexual antes de los 16 años.

Cada día, 8 niñas y adolescentes de 10 a 19 años se vuelven madres, siendo el Ecuador el tercer país de la región con la tasa más alta de embarazo adolescente.

Hasta aquí y casi sin respiración, termino las estadísticas.

Los datos descritos deberían ser suficientes como para que cualquier persona se espante y se pregunte cuál es su papel en la perpetuación de esta situación, si lo tiene o no, qué está pasando, cómo puede una sociedad vivir así, cómo puede un país prosperar y cómo puede una especie vivir con esta brutal desventaja de las mujeres frente a los hombres.

La lógica debería bastar para que toda la sociedad, mujeres y hombres nos pongamos en alerta y definamos decididamente que esto no puede seguir así; sin embargo, no es tan fácil.

La estadística descrita, es la consecuencia de un sistema en el que desde que nacemos hasta que morimos nos enseña a través de sus distintas instancias cómo debemos comportarnos.

Por qué es difícil darse cuenta de que en nuestra sociedad un 49% de la población tiene privilegios solo por el hecho de vestir de celeste al nacer?, podría utilizar otra descripción más prosaica, pero prefiero utilizar la metáfora.

¿Entonces qué significa vestir de celeste en nuestra sociedad?

En pocas palabras,

  • tener más oportunidades laborales pues no te preguntarán si eres casado o no; tampoco tomarán en cuenta si estás o no en edad reproductiva
  • tener un mayor salario que las mujeres, solo por… vestir de celeste al nacer; si no pregunten por los jornales en la agroindustria, en el sector de servicios o de infraestructura.
  • A pesar de tener muchas más probabilidades de ser padres que las mujeres de ser madres, socialmente la responsabilidad sobre los hijos no está sobre sus hombros
  • tener una palabra con mayor valor que la de las mujeres, pues nosotras, según el estereotipo social, somos chismosas, exageradas, mentirosas y otros calificativos que no son aplicables a los hombres según este nuestro sistema patriarcal, y por lo tanto, su palabra tiene mayor valor: “palabra de hombre” decía el dicho
  • así mismo, tener un temperamento más confiable que las mujeres para ciertas cosas, sobre todo las importantes; nosotras (y nuevamente según el estereotipo social) somos volubles, histéricas, caprichosas, nos dejamos llevar por las emociones, sobre todo en “esos días”; no así los hombres, quienes según el mismo estereotipo social, son serios, serenos, moderados, ecuánimes, calmados a la hora de decidir
  • vestir de celeste al nacer, también significa, tener mayor autonomía que las mujeres en todos los campos; pueden ser candidatos sin tener que preocuparse de qué pasará con su familia durante la campaña y mientras dure su cargo, en caso de ganar; horas y horas de viajes y actividades públicas sin tener que gastar energía pensando en la casa; tampoco tendrán que encargarse de los elementos básicos del cuidado de su familia si tienen un viaje de negocios o un seminario de capacitación; cuando se encuentren en una reunión importante de trabajo y sea la 1 de la tarde, no tendrán en mente qué pasará con sus hijos si llegan a casa y no hay nadie para recibirles; tampoco pensarán en ese momento si la comida estará lista para sus hijos; definitivamente cuentan con que sea así… generalmente una mano invisible, como por arte de magia tendrá solucionados todos esos temas y problemas menores; de igual manera, el viernes no tendrán que pedir permiso para salir con los amigos; o el fin de semana para prácticar deportes; se lo merecen después de una ardua semana de trabajo… por lo tanto, autonomía en todo sentido
  • lo anterior va de la mano con el hecho de no tener que preocuparse por el funcionamiento cotidiano de la casa: lavado de ropa, preparación de alimentos, limpieza de pisos, etc; si son hijos, sus hermanas o su madre estarán para atenderle; si son padres, su esposa (así literalmente hablando) estará lista para que nada le falte, así como sus hijas, en caso de haberlas.
  • Pueden caminar por la calle sin miedo a que los acosen, los toquen o los violen. Pueden caminar tranquilamente frente a una casa en construcción y nadie se volteará para observarlos, silbarles o decirles palabras ofensivas disfrazadas de “piropos” hasta que se pierdan de vista
  • Tendrán mayor oportunidades para estudiar… si están en el campo serán los elegidos para continuar sus estudios; las mujeres no, ellas tienen que ser de la casa y para la casa
  • Para venir a la universidad no tienen que pensar por dónde caminarán, qué ropa deben usar, cuál será la hora máxima para regresar; la seguridad en la calle frente a la violencia sexual no es un tema que ocupe su pensamiento
  • Tampoco tendrán que pensar si el profesor les va a acosar o si cuando les llame para algún trabajo les hará otro tipo de propuesta…

Por supuesto los ejemplos nombrados parten del estereotipo social que más conocemos y asignamos a mujeres y a hombres en la actualidad; y son ejemplos que generalizan, hay casos particulares y diferentes, lamentablemente son muy pocos.

Hemos hablado de la situación real; hemos descrito someramente los privilegios, estoy segura de que ustedes podrán enumerar muchos más. Por lo tanto, privilegios, los tienen y son muchos.

Entiendo que el público aquí presente tiene ya un mínimo acercamiento a lo que estoy planteando; así es que sin más detalle, pasaré ahora a la parte final que busca plantear cómo pensamos que se puede afianzar la alianza de los hombres al movimiento feminista.

Un primer elemento es que yo pienso que puede y debe haber hombres feministas; si no no estaría aquí hoy.

Y luego, como propuestas para que esa alianza de los hombres sea mayor cada vez y por supuesto que logremos mayor incidencia social, me permito poner en su consideración lo siguiente:

  • Es necesario romper la lógica del sistema capitalista cuya alianza con el patriarcado es consustancial. Por lo tanto un primer elemento es darle valor a ese trabajo al cual el sistema no le da valor: La casa. Qué hacer para darle valor?, comencemos por cambiar nuestro lenguaje cuando nos referimos a ese trabajo, no es cualquier trabajo es EL trabajo con mayúsculas, que permite que toda la sociedad funcione; que niños y niñas vayan limpios a la escuela; que los hombres vayan a las fábricas o a las construcciones con fuerza y salud; que permite en fin, que toda la fuerza de trabajo de este sistema esté sana y en perfectas condiciones para producir… es decir, no es poca cosa, por lo tanto; cambiemos el lenguaje; el paso siguiente sería darle valor a ese trabajo, porque el sistema actual en el que vivimos, no entiende otro lenguaje sino el del dinero y los costos; sin embargo, cuando se incorpore en la cuenta nacional el valor del cuidado, el sistema tendrá que cambiar su lógica de costos. Entonces desde la Academia, es necesario profundizar con investigación en este campo, desarrollar nuevos indicadores indicadores del afecto, de la creatividad, de la solución de problemas cotidianos, del apoyo, del cuidado, de la escucha; de tal manera que tengamos un valor diferente y más aproximado de lo que aporta actualmente el trabajo de la casa al presupuesto total del país; seguro que nos sorprenderemos; pero en este mismo tema; es necesario que los hombres, sin miedo a que se les caigan las manos (U otra cosa) hagan el trabajo de la casa, con la misma calidad, perfección, con los mismos temas y permanencia con que lo hacemos ahora las mujeres; será la única manera de disminuir esas 17 horas más de trabajo que hacemos las mujeres por semana en el Ecuador. Por lo tanto, la primera cosa es ser parte totalmente y no solo como apoyo temporal, una vez a la semana o en el día de la madre, del trabajo de la casa, del trabajo de los cuidados. Desde nuestra perspectiva, este abordaje puede realizarse a partir de la propuesta del Desarrollo a Escala Humana que no mide con la lógica de la economía tradicional del capital; sino desde una mirada humana, desde las necesidades humanas esenciales: afecto, protección, subsistencia, identidad, conocimiento, participación, ocio, creación, trascendencia y libertad.
  • Una segunda propuesta que también parte desde la perspectiva de desarrollo a escala humana es la necesidad de conformar alianzas operativas para la protección, redes de cuidado y de activación conformadas por grupos de hombres contra la violencia; para evitar la violencia de todo tipo; podemos frenar la violencia simbólica si evitamos hacer chistes o bromas sexistas; si cambiamos nuestro lenguaje y usamos palabras inclusivas sin miedo; también si en nuestra práctica educativa o profesional en cualquiera de las ramas, evitamos el uso de estereotipos de género; así mismo podemos frenar la violencia psicológica si dejamos de reir cuando alguno de nuestros amigos ofende a su compañera o intenta relatar aspectos íntimos de su relación sin el consentimiento de su pareja, por ejemplo; podemos y debemos actuar cuando conocemos o estamos cerca de casos de violencia física o sexual. Por supuesto estoy haciendo propuestas partiendo del supuesto de que ustedes hombres aquí presentes, serían incapaces de cometer este tipo de violencia física o sexual… espero no estar equivocada. Se puede conformar redes de protección y grupos de hombres contra la violencia en eventos masivos… ahora que viene el día de los inocentes y las comparsas, la Universidad de Cuenca puede dar el ejemplo si coloca el tema de “frenar el abuso sexual y el acoso en la calle” durante este evento… las denuncias han crecido en los últimos años… es momento de actuar, ustedes pueden hacerlo. En este mismo ámbito les invito a ser promotores entre sus pares para evitar la violencia sexual. Cuando una mujer dice no, es no.
  • Conformar círculos de reflexión y de sanación entre hombres; y por favor, no nos exijan a las mujeres que seamos quienes les inviten; es un mínimo de consideración que esperamos de ustedes.
  • La siguiente propuesta que les haría, es una invitación a que sean ustedes también, los hombres los que se responsabilicen de su capacidad reproductiva. Si por ejemplo, un hombre tiene relaciones sexuales con quince mujeres en un año;  las quince mujeres podrían quedar embarazadas; en cambio si una mujer tiene relaciones con quince hombres en el año; primero que sería juzgada tremendamente y segundo, que solo podría quedarse embarazada una vez en ese año. Conclusión: Quince nuevos hijos en un mundo superpoblado a causa de que este hombre no se cuidó.
  • Por último, les invito a participar sin miedo en todas las acciones emblemáticas por los derechos de las mujeres; y les pido no alejarse o resentirse si alguna compañera les critica, les pide tomar distancia o les exige más; todas las estadísticas que compartí al inicio tienen como consecuencia que las mujeres, no confiemos en los hombres, para nosotras, la palabra de hombre no es tal; porque el compañero, esa pareja que nos prometió amar y respetar el resto de la vida, cada día nos está matando, literal y figurativamente; entonces les pido que entiendan la desconfianza; y justamente por eso, les invito a que se integren sistemáticamente y sin cansarse, para fortalecer las acciones del movimiento feminista, como hombres aliados a ese movimiento enorme y diverso que continúa creando para construir diariamente esa sociedad libre de violencia que todas y todos queremos.

Por supuesto que habrán muchas más ideas; desde nuestra perspectiva estas que he planteado son como un punto de partida.

Finalmente quisiera comentar que para nosotras el tema de las etiquetas es lo de menos cuando estamos en un punto de la evolución en donde lo que está en juego no es si me invitan o no a una reunión, de si soy más o menos feminista, de si me ves con mala cara cuando llego, de si ya me han cambiado estas mujeres o de si soy exagerado porque digo todos y todas; es la especie humana la que ha llegado a un punto en el cual o cambia su manera de relacionarse (y aquí hablo de hombres y de mujeres) para buscar un nuevo contrato social en donde se practica la confianza, el afecto, el respeto a la diversidad, la solidaridad, el cuidado; y lógicamente cambia su relación con la naturaleza, bajo las mismas claves, porque somos parte de ella; o definitivamente, no tendremos muchos años más de vida en el planeta porque el proceso evolutivo seguramente sabrá qué hacer frente a nuestra estupidez.


[1] GMMP, Banco Mundial, PNUD, WomenCEO, ONU, INEC, GK City, CEDHU, BBC, Castro (UCuenca), Deloitte, IAHF, OIT, Deer, OMS, FAO.

GAMMA 25 años

Hace 25 años, en diciembre de 1994, GAMMA recibió el reconocimiento oficial como Fundación y se sumó desde esta nueva figura al activismo y trabajo local por los derechos de las mujeres.
El reconocimiento jurídico permitió que un grupo de mujeres jóvenes que venían del trabajo voluntario, del activismo por la justicia y por los derechos humanos, impulsaran desde este nuevo espacio y desde la ética feminista un programa que aportaría para fortalecer el movimiento de mujeres del Azuay, tal como está descrito en nuestro acrónimo: Grupo de Apoyo al Movimiento de Mujeres del Azuay.

Durante 25 años hemos participado y activado decenas de acciones, procesos y proyectos, en estos 25 años muchas manos se han sumado a la construcción de un mundo libre de violencia, al cuidado del agua, al fortalecimiento de redes, rebasando incluso nuestro nombre circunscrito al Azuay, llegando a nuevas y cada vez más lejanas fronteras; hemos conocido cientos de personas y aprendido de cada encuentro, de cada taller, de cada conversación.
Por eso ahora, al cumplir esta etapa queremos recordar y agradecer a cada una de esas personas, instituciones, alianzas y redes; hacer honor a todo lo vivido, reafirmando nuestro compromiso con la red de la vida.

Les invitamos a que nos acompañen en este día de celebración.

GAMMA se ha formado y fortalecido con el aporte de muchas manos; ustedes son parte de este proyecto de vida.

Aquí el enlace con lo que fue la transmisión en directo del evento de aniversario:

https://www.facebook.com/AntiguaEscuelaCentralCUE/videos/2770667656325380/